¿Es malo chuparse el pulgar?
¿Es malo chuparse el pulgar?

Una de las razones por las que acuden muchas familias a la ortodoncia infantil en Zaragoza es debido a problemas dentales, más o menos graves, derivados del pésimo hábito de chupar el pulgar. Muchos pequeños pasan años deformándose la dentadura a base de esta terrible costumbre, por eso queremos advertirte de los riesgos que conlleva. 

Chuparse el dedo, normalmente el pulgar, es un reflejo natural que tienen los niños  durante los primeros meses de vida. Podemos ver como algunos niños incluso han estado chupándose el dedo antes de nacer, como puede apreciarse en algunas ecografías. Mediante este hábito los niños se relajan y se quedan fácilmente dormidos gracias al reflejo de succión. Ahora bien, conforme van creciendo, y específicamente a partir de los cuatro años, van apareciendo los dientes y si los niños siguen chupándose el dedo, se altera de forma notable el desarrollo de la dentadura y empieza a ser un problema importante. Debido al hábito de succionar el pulgar, los niños pueden sufrir maloclusión dental, hipoplasia y diversas deformaciones en el paladar.

En algunos casos, los dientes del niño se adaptan al dedo, dejando espacio para el mismo y esto es una malformación que derivará en problemas de masticación (derivando en deficiencias de nutrición), alteraciones fonéticas, dolor de los músculos de la mandíbula, bruxismo u otras afectaciones de diversa gravedad. Problemas que irán a peor si no se interviene sobre ellos lo antes posible. Como profesionales de la ortodoncia infantil en Zaragoza estamos muy experimentados sobre esta problemática y te aconsejamos que evites que tu hijo se chupe el dedo. 

Los profesionales de Mota Clínica Dental consideramos que la mejor opción es evitar que el pequeño se chupe el  pulgar desde el primer momento, ofreciéndole un chupete como alternativa más blanda y fácil de controlar, ya que puede retirársele al pequeño con más facilidad que el dedo. 

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